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Administradores, obligaciones y remuneración.

Publicado por el 2/06/2016. Categoría: GESTIÓN, MERCANTIL

Sabemos que todas las sociedades están representadas por un Órgano de Administración (ya sea como Administrador Único, Administradores Solidarios o Mancomunados, o bien como Consejo de Administración) y que las funciones de los Administradores son las de gestionar los activos de la empresa y tomar las decisiones del día a día de la compañía.

Pero, ¿sabemos cuáles son las obligaciones les que establece la ley?

A menudo es complicado también determinar el tipo de retribución de esta figura en el contexto de la propia sociedad, ¿cómo cuantificamos la labor del administrador?

En esta entrada intentaremos dar unas pinceladas sobre estas cuestiones.

  1. Obligaciones de los Administradores

Se exigen tres obligaciones fundamentales en la actuación de los administradores: el deber de diligencia, el deber de lealtad y el deber de evitar situaciones de conflicto de interés.

Qué significa cada una de estas cosas?

Deber general de diligencia

Implica que los administradores tienen que desempeñar el cargo y cumplir con las leyes y estatutos con esmero, teniendo en cuenta la naturaleza del cargo y las funciones que se le han atribuido.

Para ello, los administradores tienen que tener la dedicación adecuada y adoptar las medidas precisas para la buena dirección y el control de la sociedad.

Deber de lealtad

Se refiere a que los administradores han de desempeñar el cargo obrando de buena fe y en el mejor interés de la sociedad.

La infracción del deber de lealtad determina la obligación de indemnizar el daño causado al patrimonio social, así como la de devolver a la sociedad el enriquecimiento injusto obtenido.

En particular, el deber de lealtad obliga al administrador a no ejercitar sus facultades con fines distintos de aquéllos para los que le han sido concedidas, a guardar secreto sobre las informaciones a los que haya tenido acceso en el desempeño de su cargo (incluso cuando haya cesado en él), a abstenerse de participar en decisiones en las que él o una persona vinculada tenga un conflicto de intereses…

Deber de evitar situaciones de conflicto de interés

Esto obliga al administrador a abstenerse de:

 * Realizar transacciones significativas con la sociedad,

 * Utilizar el nombre de la sociedad para influir en operaciones privadas.

 * Utilizar los activos sociales, incluida la información confidencial, con fines privados.

  * Aprovecharse de las oportunidades de negocio de la sociedad.

  * Obtener remuneraciones de terceros distintos de la sociedad asociadas a su cargo.

  * Desarrollar otras actividades que entrañen una competencia efectiva con la sociedad.

Hay que tener en cuenta que lo anterior también es de aplicación para las personas vinculadas al administrador.

En todo caso, los administradores tienen la obligación de comunicar a los demás administradores o a la junta en caso de administrador único, cualquier situación de conflicto, directo o indirecto, que ellos o personas vinculadas a ellos pudieran tener con el interés de la sociedad.

Hay que destacar que el incumplimiento de estas obligaciones hace al Administrador responsable personalmente y con su patrimonio por los eventuales daños causados al resto de los socios.

  1. Tipos de remuneración de los Administradores en las empresas

Por lo general el cargo de administrador es gratuito, a menos que los estatutos sociales establezcan lo contrario y en este caso se ha de determinar en ellos el sistema de remuneración.

Dicho sistema de remuneración establecido debe definir los conceptos retributivos a percibir por los administradores en su condición de tales y que podrán consistir, entre otros, en una asignación fija, dietas de asistencia, participación en beneficios, retribución variable, remuneración en acciones o vinculada a su evolución, sistemas de ahorro o previsión…

En los casos en que el administrador realiza además funciones como trabajador de la empresa, es especialmente relevante la necesidad de que la retribución de los administradores se fije en los estatutos, ya que de lo contario, podría ser considerado como una liberalidad y no ser fiscalmente deducible. La Ley para la mejora del Gobierno Corporativo en vigor desde 2015, trata de aclarar estos aspectos.

  1. Claves para adaptar el tipo de remuneración al trabajo efectivo que realiza un administrador en la empresa.

La remuneración de los administradores debe en todo caso guardar una proporción razonable con

* la importancia de la sociedad,

* la situación económica que tuviera en cada momento y

* los estándares de mercado de empresas comparables.

Se pretende buscar un sistema de remuneración orientado a promover la rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo de la sociedad, es decir, que la remuneración del administrador (por excesiva) no lleve a una descapitalización de la sociedad. En este sentido, hay que tomar las cautelas necesarias para evitar la asunción excesiva de riesgos por parte de los administradores y la recompensa de resultados desfavorables.

En cualquier caso, se busca garantizar que sea la junta general de accionistas la que tenga el control sobre las retribuciones.

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